Ser voluntario,
significa llevar a la práctica un trabajo sin fines de lucro y que contribuye
directamente al bienestar del prójimo o de toda la sociedad. La labor realizada
puede ser intelectual o física, pero su principal característica es que implica
tiempo, dedicación y conciencia social.
En general la ciudadanía tiende a relacionar al voluntariado con temas como la pobreza y la indigencia, sin embargo existen diversas formas y campos de acción. Por ejemplo, utilizar la propia experiencia laboral para apoyar a alguna organización o persona que lo necesite, o acompañar a enfermos, niños o ancianos, son formas directas de aplicar el voluntariado. Existen posibilidades infinitas de trabajo desinteresado, y éste depende de la creatividad y de la disponibilidad de la persona que quiera ejercerlo.
Pero muchos se pueden preguntar: ¿Por qué debo ser voluntario? A continuación detallamos una serie de puntos que se pueden considerar para responder a esta interrogante.
Motivos:
·
Por la satisfacción de
hacer algo bueno y llevar a la práctica algo que se sabe hacer bien.
·
Para ser y sentirse
útil dentro de la sociedad.
·
Para aprender del
trabajo y de los demás.
·
Para compartir un
conocimiento o una habilidad.
·
Para conocer gente con
intereses similares o diversos a los propios.
· Para conocer otras
realidades.
·
Para ayudar a las
personas que lo necesiten.
·
Para romper la rutina
diaria y divertirse.
·
Para sentir orgullo y
valorarse.
· Para hacer la
diferencia.
Ser voluntario implica variados motivos, tanto personales como colectivos, que incentivan a las personas a llevar a cabo una práctica. Es cierto que no es posible determinar exactamente cuáles son esas motivaciones, sin embargo, comparten la necesidad de dar solución a los problemas que acongojan a la sociedad moderna.
Aunque no todos tienen la capacidad o vocación para llevar a cabo el voluntariado, lo fundamental es que de una manera u otra, cada uno sea conciente de la realidad que se vive. No estamos solos en el mundo, vivimos dentro de una sociedad que requiere de la preocupación, tanto individual como colectiva, para solucionar las diferencias existentes; por lo mismo ignorar no ayudará en nada a todos aquellos que lo necesitan realmente.





